No he dormido en toda la noche, así que aburrida de dar vueltas en la cama, me levanto a flotar a la deriva, más que a navegar, un rato en Internet.


Decido hacer un post, contando mi estado de ánimo y cuatro tonterías más. Que aunque sean tonterías al fin y al cabo son cosas que deseaba plasmar aquí.


Y no sé si es el router, la conexión, el ordenador que da más lata cada día o La Coctelera con sus problemillas. El caso es que ni puedo postear, ni navegar a la deriva por los blogs, ni nada de nada. Así que voy a apagar el puñetero ordenador y me voy a comer un melocotón amarillo.

Se me ha jodido borrado el post varias veces, así que si no sale ahora lo intentaré solamente una vez más.

Una página, mensaje, robot  o lo que sea, de lo más antipático
tiene la delicadeza de decirme:

Error 404
No sabemos muy bien qué nos has pedido, pero estamos seguros de que no lo encontramos...
Puedes volver a empezar.

¿¡Qué puedo volver a empezar!? ¡Pero si es lo que llevo haciendo durante hace más de una hora!
Lo único que quiero es publicar cuatro palabras mal puestas.

Yo no he pedido nada solamente quería...  Da igual.

No voy a publicar lo que pensaba, pero el melocotón ya me lo he comido.